Sígueme, princesa

domingo, 11 de enero de 2015

Felicidad.

Ayer pasé el día un poco chafada, supongo que tenía hambre, y cansancio, y había tenido pesadillas toda la noche -no sé si es normal, pero siempre que tengo hambre tengo pesadillas-. Estuve con Coco y, bueno, él lo notó. También estuve entristecida porque hoy se iba a jugar a airsoft sin mi -normalmente vamos juntos- pero claro, es más profesional, y yo no puedo ir, y lo entiendo, pero me revienta que sea domingo, uno de los pocos días que nos vemos todo el día, y que él se vaya la mañana, y que cuando yo, por ejemplo, me quiero ir unos días a casa de mi abuela, se queja de que no nos veamos todo el día porque mi abuela -de unos ochenta años y retrógrada- no nos deje estar todo el día juntos. Es un pelín hipocrita a veces, este Coco. 
Pero ayer, que pensaba que estaría mal hoy por la mañana... ¡No señores no! Me he levantado de un humor excelente -¿raro en mí, no?- y todo gracias a la Princesa Clío por sus consejos:


  • Aprende a darte cuenta de que estar sola físicamente a veces no es algo malo, al contrario.

Y lo he echo. Me he dado cuenta de que es cierto, no puedo estar siempre acompañada de él, a veces él tiene que salir, y a veces yo saldré. Se siente bien, tengo tiempo de hacer Zumba, estudiar, arreglar mis uñas... :) Me siento feliz.


:) :) :) :) :) :) :) :) :) :) :) :) :) :) :) :)



Intake de ayer.
Desayuno: Un café.
Comida: Verdura hervida. 
Cena: Sopa de fideos.
Snacks: tres manzanas [dos de postre y una de picoteo.


Ayer no quería cenar y Coco me "obligó". Hoy voy a casa de Coco de nuevo, pero al ir por la tarde, no comeré ni cenaré allí, así que todo perfecto. Las amo. 

1 comentario:

  1. No sabes cuanto me alegro de de haber contribuido un poco a tu felicidad.
    Eres genial, princesa.

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