Sígueme, princesa

viernes, 9 de enero de 2015

Sad.

Hola chicas. 
Ayer  Coco se fue con sus amigos y yo me quedé en casa y lo extrañaba y lloré mucho.
Mi hermana, Cobain, me dijo hace unos días que dependo de Coco para ser feliz y que eso no debe ser, pero no sé... en el fondo sé que dependo de él, y no me importa. Porque más o menos entiendo por qué lo necesito para estar bien.
Cuando estoy sola... Solo estoy yo. Y es horrible estar conmigo misma, empiezo a pensar cosas, y no sé... No estoy bien sola. Me hago daño a mi misma poco a poco cuando estoy sola. Porque no tengo qué pensar y, si estoy con él, no pasa nada, pero si estoy sola, por ejemplo, nada más pasar por un espejo, me paro. Y me miro. Una y otra vez, 
Y me grito. Y lloro. Y estoy gorda.

Y ahí solo empieza todo.
Pero con él todo ese tiempo libre desaparece. Si no tengo nada qué hacer, me abrazo a él, o me duermo la siesta en sus brazos, o nos ponemos a jugar a la consola. Él no sabe todo lo que hace por mi, y cree que no hace nada, pero ya hace más que nadie.

A veces no sé como expresarme así que mi entrada puede resultar confusa. Este es uno de mis fallos.
Así que sí, ayer pasé la tarde sola y llorando. 
Y me sigo sintiendo sola.




Intake de ayer:
Desayuno: café.
Comida: Pechuga de pollo a la plancha [sin nada de aceite], un pepino y una manzana.
Merienda: Una manzana [por fin rebajé la merienda].
Cena: Nada.


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