Sígueme, princesa

jueves, 1 de junio de 2017

Salseo

Vale, hoy vamos a por un poco de salseo sentimental.

Mi lista de parejas desde que rompí con Coco ha sido un poco extensa para el tiempo que ha pasado. Pondré motes porque estoy segura de que más adelante iré hablando de ellos. El primero no hace falta mote, porque de heccho no fuimos ni pareja, solo un lío, y solo estuvimos por el sexo. Como mucho, su mote sería Clavo. Luego estuve una semana con un chico que me compraba de todo, y ese no cuenta. Precisamente lo dejé porque no me gusta que la gente trate de ganar a otras personas de esta manera. Luego volví a los brazos de Clavo, y poco después conocí a Dylan.

Ufff, Dylan es una parte importante en esta historia. El contexto es que conocí a través de una app a un chico llamado Dylan, que vive a 70km pero tiene una casa en mi ciudad. Dylan fue un flechazo, y a días de hoy, el chico por el que más he sentido. Dylan era perfecto -o así lo veia yo-. Gracias a él conocí a Boo, un amigo suyo con el que se peleó cuando me dejó. Dylan tenia ansiedad, y al ver que hablaba tanto con Boo, pensó que solo hablabamos mal de él y cosas así, asi que al final me dejó -o esa es su versión-. La verdad, no lo sé, porque me dejó y al día siguiente volvió con una ex.


Superar a Dylan me costó horrores. Lloraba cada día, no podía hablar de otra cosa que no fuese él, miraba nuestras fotos... Fue una tragedia. Boo le había dicho que se arrepentiria de dejarme, y dejó de hablar con él: para entonces ya era mi mejor amigo. Parecíamos dos críos pequeños: todo el día hablando de donde iríamos a liarla, de qué festivales o conciertos roqueariamos... Boo me encantaba. Sacaba mi lado más infantil, y aunque vivía lejos, lo notaba cerca, era como mi hermano. Justo después de dejarme Dylan,  le dije a Boo figuradamente que podía quedarse mi corazón, que yo no lo quería mas. Boo dijo que estaba bien, que me lo iba a guardar hasta que encontrase a alguien que mereciese la pena, y entonces sería él quien me llevaria al altar a casarme con esa persona.

En un clima de sensiblidad y emoción conocí a T.
T era un chico dulce, atento, simpático, inocente y un empresario: siempre había estado estudiando y era la primera vez que se planteaba una relación. Me gustaba por su dulzura, como hablaba, y como me miraba. Ibamos mucho de excursión, y a mí esas cosas me encantan. Pero no duró mucho, yo estaba con depresión, y él no lograba entenderlo, y quedar con él era una tortura para mí porque tenía siempre mucho sueño y me costaba esconder los cortes. Entonces lo dejé, y pasó lo peor.

Boo dijo que me quería.
Me llenó la cabeza con cosas como que sería una tontería no intentarlo, que siempre seriamos amigos, que todo saldría bien. Y salió bien, muy bien, durante tres meses. Entonces se volvió distante y un fin de semana que debía llevarme a un concierto y no pudo, dormí con él, y cuando volví a casa me dejó. 
Fue un golpe bajo.Perdí a mi mejor amigo, que le follen a la relación. Ni siquiera me hablaba, y yo estaba como ¿hola? Dijiste que siempre seriamos amigos. Pues nada. Y a la semana empezó a salir con una chica que (válgame la ironía, está extremadamente delgada) había conocido en un festival unas semanas antes. No hace falta que diga que la depresión que cogí fue tremenda. 

A todo esto, casi entre cada relacion me tiré a Coco. Ahora llevamos un tiempo sin hablar, enfadados. Estoy medio saliendo con un compañero de clase un año más pequeño que yo, Gnar, y  me sabe mal, porque sé que por más que quiera no me sale darlo todo. Y él es inexperto: nunca ha estado con una chica. Y claro que me gusta, es un sol, y cuando me besa tiene algo que me eriza los pelos. Pero no sé si estar con alguien es lo que mas me conviene. 

1 comentario: