miércoles, 6 de junio de 2018

Mi historia. → 64.3kg


Soy patética.


Me he dado cuenta de que sólo hago esto, lo de no comer, cuando más atención necesito. Y sí, ya sé que es el cliché típico de la tía que solo busca atención. Pues sorpresa: existo. Soy yo. Solo busco atención.

¿Qué cómo me he dado cuenta? Bueno, como psicóloga frustrada que soy me suelo psicoanalizar. Y recientemente, como ya he comentado en otros posts, mi abuela está enferma, y mi madre está 24/7 detrás de ella, de que coma, de que beba. No paran de pelearse. Y yo soy un cero a la izquierda, casi es como si no existiera o no fuera la mitad de importante que ellas.

Y he recordado que la última vez que hice esto, estaba harta de que mi madre y su entonces pareja discutieran todo el día. En sí, yo siempre había ido a la mía en esa casa. Por aquella época tenía un amigo por internet. Bueno, era algo más. Lo era todo. Lo quería ciegamente. Lo quería, y a pesar de todo, no me quería a mí lo suficiente. Ahí es cuando empezaron los cortes, porque cada vez que hacía algo malo sentía la necesidad de castigarme. Pero no quedaba ahí, siempre que lo hacía, le contaba a él, para ver su reacción, para sentir algo de calor a través de la pantalla. Porque me llamaba, se quedaba conmigo hasta que me dormía, y algunas veces incluso todo el día/noche, y lo digo así porque he obviado que era de otro país y había una diferencia horaria brutal.

Y llegó el día que peor me sentí conmigo. Después de dos años de “relación”, entré en su Facebook. Realmente siempre había tenido su contraseña, pero nunca había entrado. No recuerdo ni por qué entré. Tal vez solo era una cría de 14 con curiosidad, pero me encontré dos mil conversaciones con chicas iguales que las que él y yo teníamos. Esto es duro porque a ese chico era la primera persona a la que le decía “te amo”, y después de Coco, a quién se lo decía por costumbre, nunca tuve los huevos de volverlo a decir más. Me parece que es tan falso que no merece decirse.

El caso es que la persona con la que hablaba doce horas al día se fue, claro que seguí con los cortes, porque claro que me sentía mal, pero creo que en el fondo no me parecía suficiente. Y entonces, quise hacer dieta, porque en esa época la Ski joven pensó que si ese chico la había reemplazado había sido por gorda y por fea. 

Y bueno, aquí es donde todo suele ser como las historias de por aquí. La dieta se convirtió en algo más, y aparecieron las web proana, perdí peso y la gente me miraba con admiración, me felicitaban, y eso me hacía sentir el calor que necesitaba. Además, mi madre se preocupaba por mí, incluso me subía comida a la habitación -que luego yo escondía- y dejaba de discutir con su pareja.
Supongo que todo eso cambió cuando conocí a Coco, pero no dejé de dejar de comer porque quisiera, o los cortes, sino porque me presionaba. Me hacía sentir mal diciéndome que si no comía o que si me cortaba me dejaba porque estaba loca, y siendo sincera, yo no estaba enamorada de él, pero no quería estar sola.

Y ahora me pasa algo parecido, la comparación de mi madre y mi abuela. Y me molesta muchísimo que G no me diga nada o incluso me presione para que no coma. Porque sé que al final, si llego a pesar menos de lo que debo, se va a arrepentir, y va a ser uno de los que se limpiaran las manos y fingirá querer ayudarme cuando en realidad quiere una novia delgada. 

El problema, es que a diferencia de Coco, sí que estoy enamorada de G.

Y el otro problema, en sí, es que te metas en esto por la razón que sea, es muy difícil salir. Por muchas razones que tuvieras para entrar, o las muchas que tengas para salir, cuando ya estas dentro no importan, no hay razones. Necesitas dejar de comer para sentirte persona, de otra manera sólo serias un animal.

Me preguntan como entrar. Y todo el mundo espera de mi que advierta a estas pobres chicas todas las consecuencias físicas que tiene estar dentro, pero no lo haré. Porque mira, realmente si dejas de comer ya sabes que te va a hacer daño. Es mucho más superficial que eso. Si entras te da igual la artritis o los calambres estomacales. Entras porque quieres que esos pantalones te queden como a esa modelo de instagram, o porque has visto una chica en bikini en tumblr a la que aspiras. 

¿Queréis un spoiler? Nunca vais a ser ellas. Os quedais atrapadas entre el "no quiero comer" y el "este bañador me sienta fatal". Porque, sorpresa, toda esa gente a la que admiráis no ha movido un dedo para ser como es. La poca que hay que es pro ana lo llevan siendo tantos años que prácticamente ha nacido así, y tienen un cuerpo perfecto porque ya lo tenían antes de no comer.

Tienes que estar muy cansado de tu vida para querer jodertela aún más. No, por muy delgada que ana te haga no vas a dejar de ser más insegura. Probablemente aún seas más insegura con todas esas estrias, y los momentos de felicidad cada vez seran más cortos y menos frecuentes. Yo sé que las que estamos en esto lo entendemos.


4 comentarios:

  1. woow tu entrabada me ha impactado, siento tu rabia, impotencia, tu frustración, realmente me gustaría abrazarte y poder ayudarte mucho mas de lo que puedo hacer dejándote este comentario.

    Dejar la anorexia, y la depresión y todas esas mierdas no es tarea fácil, menos se puede hacer por cuenta propia, se requiere de ayuda de un profesional y hay que ser consciente de ello.

    La psicóloga a la que voy me dijo que el dejar de comer es un acto infantil (no burlándose), que si nos fijamos en el comportamiento de los niños, su forma de reclamar es dejando de comer, si se enojan o se molestan su primer instinto es rechazar la comida, por mas muertos de hambre estén y de ahí viene el instinto de la anorexia, reclamar, mostrar que estás descontenta, porque aun no sabes como expresarlo, no saber manejarlo, no tienes las herramientas y regresas al seno materno, a las técnicas que utilizabas allí "rechazar la comida".

    Cuando paso mucho tiempo con mis padres, en verano sobre todo me sucede eso, que dejo de comer, que no quiero, que me siento culpable comiendo y regresan todos esos horribles pensamientos, porque esa es la forma inconsciente que el ser humano tiene para hacer una pataleta.

    Pero volviendo a ti, ánimo Ski, ya reconoces que esto no te llevará a ningún lado, estás pidiendo ayuda a gritos, sabes que no es tarea fácil pero quieres salir de aquí, de esta mierda y lo vas a lograr, pero debes pedir ayuda, ayuda a tu familia, y no importa si las cosas no están bien en tu familia, pero ya no puedes esperar más, sabes que te haces daño y ya el daño no es satisfactorio, ya realmente duele y el dolor es agonizante.

    Fuerza Ski, si quieres te doy mi whatsapp y hablamos por ahí, tu dime y te lo doy.

    ResponderEliminar
  2. Me alegra leerte nuevamente. Te mando mucho animo y muchas fuerzas. Los temas familiares son re jodidos siempre...pero piensa que tu abuela esta mal,aunque tu también lo estes.
    Y sobre G,bueno,prefiero no opinar,el amor nos vuelve idiotas.
    xoxo

    ResponderEliminar
  3. Logro entender lo que dices, porque lo he vivido y lo vivo, es una total mierda, yo digo que es como la droga siempre volvemos por más, nos enganchamos a la efímera sensación de triunfo de haber bajado un kilo o que te entre la ropa que querías, pero siempre quieres más. Mucho ánimo y fuerza.

    ResponderEliminar
  4. Tienes toda la razón: "No, por muy delgada que ana te haga no vas a dejar de ser más insegura"

    ResponderEliminar